Monday, April 20, 2009

Consejo N° 0014 - Si puedes Soñarlo, puedes lograrlo

El famoso y mundialmente reconocido Walt Disney solía decir: “si puedes soñarlo, puedes lograrlo”.

A mis 7 años me gustaba dejar volar mi imaginación al contemplar las nubes, en mi mente iba recorriendo muchísimos países, países de los cuales sólo había leído en la vieja enciclopedia Temática de 14 grandes tomos, que devoré con placer durante unas vacaciones.

En mi sueño no existían límites, sabía que mi familia era muy pobre, pero también sabía que “si podía soñarlo, lo podía lograr”. Me imaginaba hablando ante grandes auditorios, me imaginaba a la gente riéndose, me imaginaba al público aplaudiendo mi trabajo, me imaginaba la filmación de mi labor y las fotos de rigor. Los programas de radio y las apariciones en TV, la cátedra universitaria, una inmensa y hermosa casa, una familia grande y unida. En mi sueño todo era perfecto.

En su libro Sincro destino, Deepack Chopra escribe que “nuestras intenciones claras son el camino para la realización de cualquier sueño que tengamos”.

Chopra sostiene que todo lo que hay que hacer es generar la intención, escribir nuestro deseo con toda claridad y el universo se hace cargo. Al igual que Paulo Coelho cuando escribe en “Cuando deseas alcanzar u obtener algo en la vida, el universo conspira para que lo logres.”

Sin embargo, es esencial precisar que cuando pienses en tu sueño lo más importante es saber qué es lo que te motiva a lograrlo. El motivo debe ser noble y pasar la rigurosa prueba del amor. Tu sueño debe cumplirse sin que haya ningún perdedor. Tenlo muy presente!

Recuerda, tu sueño debe ser preciso. Permite que tu cuerpo y alma registren al detalle los sonidos, imágenes y sensaciones de logro y bienestar.

Tu espíritu no tiene límites. Genera opciones y actúa como si todo se pudiera alcanzar. Como si tuvieras todo el dinero del mundo, todo el tiempo del mundo. Los límites son tus propios pensamientos negativos, las dudas que tu mismo coloques, las preocupaciones y miedos que siembres en tu mente.

Para que tus deseos se cumplan, debes trabajar en armonía con los principios de la vida: amor, sabiduría, voluntad, orden, misericordia, paciencia y firmeza.

Por último, debes tener cuidado con lo que piensas; por ejemplo, si cuando te levantas en la mañana lo primero que te viene a la mente es: “Maldita sea, tengo que ir a trabajar (o a estudiar) ¡qué flojera!”, el resultado será que el resto del día estarás con flojera y de mal humor. En cambio, si cuando te levantas piensas: “Gracias Dios mío, otro día para ser feliz y hacer felices a los demás”, el resultado será un día extraordinario.

Tus sueños se construyen día a día.

Estimado amigo, deja volar tu imaginación, escribe tu sueño al detalle, no te pongas límites. Dios no conoce de preocupaciones, de miedos o dudas. Afina tus sentidos para la vida real, te darás cuenta que la vida es bella y que existen otros sonidos, colores y fragancias.

Jorge Rivero
www.estrategias.de